UN REGALITO DE REYES PARA EL VECINO

Por Juan Antonio Fornasier

Racing gana invicto el torneo de 1915, consiguiendo así el primer tricampeonato de su historia.
campeon 1915 enn la cancha del vecino
La Copa Campeonato 1915 fue el vigésimo séptimo torneo de la Primera División amateur del fútbol argentino, y el que marcó la incorporación de la Federación Argentina de Football a la Asociación Argentina.
 La fase regular empezó el 4 de abril y terminó el 2 de enero de 1916. Se jugó una sola rueda de todos contra todos.
El torneo incluyó a todos los participantes de los certámenes disputados el año anterior, tanto de la Asociación, como de laFederación -con la excepción del Club Ferrocarril Sud, que se había disuelto- y los ganadores de los respectivos ascensos, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro por la primera, y el Club Atlético Defensores de Belgrano por la segunda.
El Racing Club obtuvo el tricampeonato al ganarle la final al Club Atlético de San Isidro, tras haber igualado el primer puesto, habiendo ambos terminado invictos el certamen.que lleg{o a su fin el 2 de Enero de 1916.
En el partido disputado con el vecino Amargo se produce una de las tantas trastadas de su historia y convoca varios jugadores que no estaban habilitados para jugar. Resultado: le dan por perdido el partido y los puntos a Racing.
Pero llega el final del campeonato y Racing invicto y San Isidro Invicto igualan en puntos, hay un partido de desempate que se juega justamente el dia de reyes o sea el 6 de enero de hace 97 añios, y en la cancha de Independiente donde Racing derrota a San Isidro por uno a cero con gol del gran Marcovechio a loa 5 minutos del primer tiempo y da la primera vuelta olímpica en la misma cancha del rival de todos los tiempos. 
Cosas del destino ellos hacen trampas con las incorporaciones y Racing les da la vuelta y festeja su tricampeonato en su propio estadio.
Ese día Racing formó con: Arduino; Presta, Reyes; Betular, Olazar, Pepe; Canaveri, Ohaco, Marcovecchio, Hospital, J. Perinetti.
Goleador: Alberto Ohaco (Racing) con 31 goles.en 24 partidos con un promedio de gol de 1.29 por partido (extraordinario)
 El plantel base estaba integraddo por los siguientes jugadores:
Syla Arduino; S. Presta, Armando Reyes; Ángel Floro Betular, Francisco Olazar, Juan Viazzi, Ricardo Pepe; Zoilo Canaveri, Nicolás Vivaldo, Alberto Ohaco, Alberto Andrés Marcovecchio, Juan Hospital, Juan Perinetti.
Gran regalo de Reyes para el Rojo, y además un jugador llamado Reyes jugaba para Racing que alegría para la parcialidad albiceleste. 
Estos Reyes que despues de tantos años se convirtiieon en fantasmas para seguir con la alegría del sano folklore del fútbol.
El público que ese año acompañó a Racing en sus presentaciones fue fenomenal, los campos de juego no daban abasto con sus capacidades para albergar a los racinguistas que aunque ahora lo diga en su camiseta siempre fueron los "DUEÑOS DE UNA PASION"




A 100 AÑOS DEL PRIMER TITULO - 29/11/1913

A la cancha por Avda Mitre 
Cuando el 29 de Noviembre, salga al campo de Juego del Gigante de Arroyito Racing para disputar la penúltima fecha del campeonato 2013, hará exactamente 100 años que Ganó el Primer título, con solo 8 años de vida ya era el mas grande despojando a los ingleses del monopolio del fútbol Argentino.
Parece que hubieran pasado siglos, pero era junio del 2000 cuando Manuel Blanco, el sucesor de Rubén Bravo en los años cincuenta, dijo llorando: “Si les pudiera dar un poco de mi sangre a los jugadores de ahora, se la daría, aunque se me fuera la vida. No puedo creer a lo que llegamos. Si se levantaran Ochoa o Perinetti, se morirían otra vez”. Un año y medio después, Ochoa, Perinetti y todos aquellos ídolos de la etapa amateur pudieron estar tranquilos. Tras una noche de casi 35 años, apenas iluminada por la Supercopa de 1988, Racing mira otra vez el cielo despejado y aprieta los puños y les dedica también a ellos la gloria recuperada.
 Racing, el que arrasó con todos los record desde 1913 hasta 1925 y luego estuvo 24 años sin ganar títulos; el primer tricampeón nacional, el primer campeón intercontinental argentino, el que llegó a alquilar su equipo y a poner en remate a sus jugadores, el que estuvo al borde de desaparecer.
Racing Club de Avellaneda: un grande acostumbrado a las resurrecciones. El campeonato llegó por una suma de coraje, anhelos, solidaridad y otros milagros; por una perseverancia puesta a prueba durante décadas. A nadie le interesa, en estas horas de desahogo, el estilo futbolístico de hoy. Pero muchos recordarán los comienzos del club, aquella etapa brillante en la que Racing obtuvo siete torneos seguidos entre 1913 y 1919 (cuatro de ellos invicto) y repitió en 1921 y 1925. En esa época su juego se ganó, también, el apodo Academia y la convocatoria masiva de hinchas apasionados. En 1912, cuando el equipo aún no había ganado nada, una multitud agotó los pasajes de los vapores que cruzaban el Río de la Plata para verlo contra River de Montevideo, por la final de la Copa de Honor. Ganaron 2 a 1 los uruguayos. Pero los hinchas de Racing festejaron, como sus nietos, bisnietos y tataranietos lo hacen ahora. Racing se afilió a la Argentine Football Association en 1905 y comenzó a jugar en la Tercera División (segunda categoría).
Racing 1921
Tres años después estuvo a punto de ascender, pero perdió dos finales contra Rever. En 1910 no desperdició la nueva chancee: el 19 de diciembre le ganó 2 a 1 a Boca en cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. El equipo, que todavía usaba una camiseta con franjas horizontales, formó con Nicanor Fernández; Juan Seminaño, Alberto Allan; Enrique Winne, Juan Ohaco y Angel Betular; Ignacio Oyarzábal, Alberto Ohaco, Emilio Firpo, Pablo Frers y Juan Perinetti. "El partido en su faz general fue bueno, venciendo el mejor cuadro. Racing jugó con sumo entusiasmo todo el match, y Boca Juniors pareció desmoralizado en el segundo tiempo", publicó el diario La Nación al día siguiente.
En Racing se destacaban el wing izquierdo Juan Perinetti y el poli funcional Alberto Ohaco (jugó en todos los puestos, incluso el de arquero), que sería capitán del equipo durante los siete torneos triunfales. Su ética hoy causa asombro: en un partido contra Estudiantil Porteño, Ohaco corrió al árbitro y le pidió que anulara un gol que él mismo había hecho con la mano. "Había mucho honor puesto en el juego, un respeto excesivo. Por supuesto que aún no existían tarjetas amarillas ni rojas. Si algún jugador cometía una falta severa, era muy común que lo echara el capitán de su propio equipo", explica Jorge Iwanczuk, autor del libro "Historia del fútbol amateur en la Argentina" y ex profesor de Historia del Fútbol en la escuela de técnicos.
El debut en Primera fue el 7 de mayo de 1911: Racing empató 1 a 1 con San Isidro. En los meses siguientes hizo una campaña satisfactoria, con Luís Carbone, un dirigente que sería clave en el desarrollo del club, como flamante presidente.
Durante ese torneo enfrentó dos veces al mítico Alumna, insuperable hasta entonces. Serían los únicos partidos entre ambos, ya que el equipo de los hermanos Brown estaba a punto de disolverse. El 25 de junio, en Avellaneda, Racing ganó 3 a 1, con goles de A. Ohaco (2), Sayanes y Ernesto Brown. El 6 de agosto, Alumni venció 5 a 1, con goles de Watson Hutton, Juan Brown, C. Lett y Perinetti. Alumni fue el campeón; Racing terminó en la cuarta posición.
En 1912, con Alumni ya disuelto, hubo un cisma en el fútbol argentino. Algunos clubes, como Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires o Porteño, cuestionaron las retribuciones (no monetarias) que se les daba a ciertos jugadores y fundaron la Federación Argentina de Football. En la Argentine Football Association que pasó a llamarse Asociación Argentina de Football; quedaron Racing, River, Boca, Ferro, Banfield y Quilmes, entre otros.
Se vislumbraba el nacimiento del "amateurismo marrón": los jugadores empezaban a recibir algunos beneficios que les permitían dedicarse de lleno al fútbol. El fútbol dejaba de ser de elite, de extranjeros con buena posición económica, y se tornaba masivo.
Racing Campeón 1914 - Segundo título
Racing era el primer gran equipo criollo, con más apellidos italianos y españoles que ingleses. Gran parte de sus hinchas provenían de la clase trabajadora. Ese año, el campeón de la Asociación fue Quilmes, que jugó con algunos ex jugadores del desaparecido Alumni.
Racing quedó tercero. Alberto Ohaco, Perinetti y Sayanes fueron convocados para un seleccionado argentino que se llamó Combinado Sud y perdió 2 a 0 con el Swindon de Inglaterra. El club, entretanto, seguía creciendo en lo institucional: se preparaba con entusiasmo para el porvenir. Alejandro Carbone, hermano de Luís y socio número uno, reclutó a más de cuarenta socios hombres y niños que se dedicaron ocho horas al día a remodelar la cancha sin cobrar un peso.
"Dentro de poco, Racing será una potencia de nuestro fútbol. Por eso debe tener una cancha a nivel de su futura grandeza", dijo el dirigente. En 1913, Racing, que tenía 928 socios, empezó a imponer su fútbol con un plantel en el que estaban Muttoni, Arduino, Ochoa, Reyes, Viazzi, Olazar, Regular, Viyaldo, Vecchio, Hospital y Perinetti. Ganó 17 partidos, empató 1 y perdió 2: terminó primero en la zona A junto a River, al que venció 3 a 0 en el desempate. Luego derrotó 2 a 0 a San Isidro, puntero del grupo B. Así, en medio del delirio en Avellaneda, Barracas y otros barrios, ganó el primer campeonato de su historia. Convirtió 52 goles y recibió 6. "Racing tenía dirigentes de muy buen nivel económico; algunos eran gerentes de bancos de Avellaneda.
Racing Campeón 1915
Con el tiempo, empezaron a ofrecerles contraprestaciones, como por ejemplo trabajos, a los jugadores. Así consiguieron que se prepararan más. Y Racing se convirtió en un club muy poderoso: mató a todos en la década del diez y parte de la siguiente", dice Iwanczuk.
Como campeón argentino, el equipo fue invitado a disputar la Copa de Honor contra Nacional de Montevideo. El partido fue uno de los más largos de la historia: duró 221 minutos. Los noventa iniciales terminaron 1 a 1, con goles de Marcovecchio y Vallarino. Los capitanes se reunieron y acordaron empezar... otro partido. Los noventa minutos siguientes terminaron 2 a 2 (los goles de Racing fueron de Marcovecchio y Hospital) y se decidió jugar media hora más. Como el resultado no se modificaba, se convino poner en práctica lo que hoy se llama gol de oro o muerte súbita: si no, todavía estarían jugando. Marcovecchio convirtió a los once minutos. Los jugadores de Racing festejaron el título internacional al borde del desmayo. Si la campaña de 1913 fue muy buena, las de los años siguientes fueron brillantes.
El torneo de 1914 empezó con un conflicto: el arquero Carlos Muttoni fue expulsado del equipo, por "extralimitarse" en sus pedidos de botines nuevos. Los dirigentes habían estimado "incorrecta y atentatoria contra el amateurismo la actitud asumida por él". Pero el equipo, ya con Zoilo Canaveri, ganó el campeonato invicto, con once victorias y un empate en doce partidos. Además obtuvo la Copa Ibarguren al vencer a Rosario Central 1 a 0. Y, en partidos internacionales, venció al Torino 1 a 0, con gol de Ohaco. En 1915, año en que se escrituraron los terrenos donde hoy está la sede de Avenida Mitre, Racing volvió a ser campeón invicto. La Asociación y la Federación se habían fusionado: 25 equipos participaban en el torneo único. La Academia ganó 23 partidos y empató 2, contra Ferro y San Isidro. Sobre 48 puntos en juego, consiguió 46. El partido final, un desempate contra San Isidro, se jugó en la cancha de Independiente: allí Racing que terminó con 93 goles a favor y 5 en contra volvió a salir campeón. Una de las tantas costumbres de la época.
Racing Campeón 1916
Al año siguiente, llegaron a la Primera muchos jugadores que se destacaban en las ligas menores: Marcos Croce, Ricardo Pepe, Enrique Macchiavelo, Albérico Zabaleta y, poco después, Natalio Perinetti, de 16 años, wing como su hermano Juan.
El Racing invencible salió campeón por cuarta vez consecutiva aquel 1916, seguido por Platense, River y Gimnasia de La Plata. En 1917, el resto de los equipos jugaba para decidir quién saldría segundo. Racing fue el campeón, como en los cuatro años anteriores y sólo perdió un partido: 1 a 0, contra Independiente. Convirtió 54 goles y le hicieron 4. River y Boca fueron segundo y tercero. En 1918 y 1919 la superioridad de
La Academia era tan amplia que abrumaba. Racing fue dos veces campeón; en 1919, cuando jugó en la recién creada Asiciación Amateurs, tras una nueva escisión en el fútbol argentino, ganó todos los partidos y logró el puntaje ideal. se quedó con la Copa Aldao al vencer a Nacional y Peñarol.
Los números de esos siete años de vacas gordas son impactantes: jugó 127 partidos; ganó 109, empató 13 y perdió 5 menos de uno por año.
Mendez y Bravo en la Gira por Italia
La Primera Guerra Mundial había transcurrido entera. La Revolución Rusa había conmovido al mundo; la Semana Trágica, al país. Roque Sáenz Peña, Victorino de la Plaza e Hipólito Yrigoyen se habían sucedido en la presidencia argentina. Racing seguía siendo campeón, con un récord que jamás sería igualado.
Muchos buscaron las claves de tal encadenamiento de  triunfos.
En su libro "Racing, Academia 1966, e1 periodista Eduardo Rafael sostiene que Antonio Capurro capitán del equipo en 1907 y 1908 le había regalado un libro de Yoga a Luis Carbone y que éste les hacía practicar ejercicios respiratorios a los jugadores.
En la época amateur, el equipo ya se concentraba y se entrenaba en Avellaneda. Según Rafael, algunos, como Betular, no practicaba porque debían trabajar. Otros, como Ohaco, sólo aceptaban dar una o dos vueltas a la cancha, en el mejor de los casos. Otros como Juan Perinetti o Marcos Croce, eran verdaderos  fanáticos del ejercicio.
 A fines de esta década gloriosa se sumó al equipo Pedro Ochoa, Ochoíta, un jugador-malabarista que formó una dupla muy talentosa con Natalio Perinetti.
 "Hacer como Ochoíta/ de media cancha un gol", cantó Carlos Gardel en el tango Patadura.
En un café de la calle Corrientes, El Zorzal llegó a decirle a Raimundo Orsi, puntero de Independiente: "Yo soy de Racing, pibe. Ahí juega Ochoíta, un fenómeno. Sacate el rojo, Mumito, ¿no ves que ese color te queda mal? Venite a Racing. ¿Sabes lo que serían Ochoíta y Orsi juntos?"
En el torneo de 1920, Racing no tuvo a Orsi pero sí a muchos lesionados: Marcovecchio, Castagnola, Macchiavello, Ochoa, Juan Perinetti, Olazar y Reyes.
Y, aunque el equipo no pudo mantener una línea de juego, terminó segundo, detrás de River.
Un año después se invertirían esos puestos y volvería la gloria: Racing fue campeón, a 12 puntos de River y a 13 de Independiente. Ganó 30 partidos, empató 6 y perdió 2. Hospital, el estratega, sufrió una lesión importante; Juan Perinetti se había retirado.
El plantel estaba integrado por Croce, Castagnola, Reyes, Macchiavello, Olazar, Riccitelli, Natalio Perinetti, Ochoa, Hospital, Zabaleta, Marcovecchio, Ungaretti y Rey. En 1922 fue campeón Independiente, aunque Racing le ganó 3 a 2 el 4 de junio, ante 18.000 espectadores con trajes y sombreros. En la revancha, el 10 de diciembre, Independiente ganó 4 a 2. Ese año y el siguiente, Racing fue cuarto; en 1924, sexto.
Primer Estadio Testigo de Epocas Gloriosas
La gloria volvió en 1925: con excelentes partidos de Ochoa y Perinetti, el equipo fue campeón y le sacó cinco puntos a San Lorenzo. El goleador fue Luis Batz, seguido por Ochoa y Rey. En el último partido, contra Excursionistas, Racing formó con Croce; Castelli, Seregni; Masetti, Tassara, Albarellos; Perinetti, Ochoa, Carreras; Martínez y Rey.
Luego hubo jugadores notables, de nivel internacional, como Fernando "El Marqués" Paternoster, José "Pechito" Della Torre, José "Cortina metálica" Bottaso o Antonio de Mare, quien al caminar por Avenida Mitre evitaba la vereda de la sede de Independiente. Pero los títulos fueron esquivos: Racing no volvió a ganar un torneo hasta 1949, tras una mala racha de 24 años que entonces parecía insuperable. Vendrían tiempos peores.
Para Ochoa y Perinetti, que están en paz. Para Blanco y los hinchas que remontaron tantas tardes difíciles.
Por Juan Antonio Fornasier

HACE 100 AÑOS - EL QUE FESTEJA PRIMERO FESTEJA SIETE VECES

29 de Noviembre de 1913

Este tendría que ser el mayor festejo de la parcialidad Académica, porque cien años del primer campeonato no se cumplen todos los días, los ídolos de aquella época fueron los que nos hicieron "Academia del Fútbol Nacional", título que supimos honrar a través de los tiempos.
Nuestro querido Racing asciende a Primera División en 1910 tras ganarle el ascenso en la cancha a Boca(que luego sería ascendido por decreto).
Al año siguiente ya esta con un honroso cuarto puesto, y un año mas tarde es tercero y en 1913 gana el primero de los siete campeonatos seguidos convirtiéndose en el único heptacampeón del fútbol Argentino.
La historia resumida de aquellos años dice mas o menos esto:
Cuando comienza el Siglo XX en 1901, el fútbol Argentino estaba dominado por los Ingleses que lo habían traído desde Inglaterra.
Ese año 4 equipos jugaron el Campeonato Oficial de la  Championship Cup 1901, fue el décimo torneo de la Primera División amateur del fútbol argentino y el noveno organizado por The Argentine Association Football League. 
Se llevó a cabo entre el 19 de mayo y el 30 de agosto, por el sistema de todos contra todos.
Lo disputaron los mismos equipos que habían participado del torneo anterior. 
Las posiciones finales de los  campeonatos a partir de 1901 fue la siguiente:
1901 -1º Alumni 12 Puntos en 6 partidos
1902 -1º Alumni 15 Puntos en 8 partidos
1903 -1º Alumni 18 Puntos en 10 partidos
1904 -1º Belgrano Athletic 19 Puntos en 10 partidos
1905 -1º Alumni  21 Puntos en 12 partidos
1906 -  Se incorporan 4 equipos  San Martín – San isidro – Argentino de Quilmas y Belgrano Extra, se juega en dos grupos A y B de 6 y 5 equipos respectivamente  y las posiciones son:
1º Alumni, Ganador del Grupo B que venció en la final a Lomas Athletic ganador del grupo A por 4 a 0
1907 – Asciende Porteño y Baja Belgrano Extra. Se realiza un solo campeonato con 11 equipos y las posiciones son:.
1º Alumni 37 puntos en 20 partidos.
1908 – Asciende Nacional de Floresta y Desciende Barracas Athletic ( Nacional de Floresta es desafiliado) quedando solo 10 equipos en primera.Las posiciones ese año son:
1º Belgrano Athletic 31 puntos en 18 partidos es el campeón.
1909 – Asciende River y Desciende San Martín Athletic,
1º Alumni 32 puntos en 18 partidos.
1910 – Asciende Gimnasia y Esgrima de Buenos Airers y descienden Reformer y Lomas.
Ese año se juega la final entre Racing y Boca, gana Racing por 2 a 1 en la final, y la Academia asciende para jugar su primer torneo oficial en 1911.
1º Alumni 25 puntos en 16 partidos.
1911 – Vuelve a Ganar Alumni
1º Alumni 23 puntos en 16 partidos. Jugando la final de desempate con Porteño  y ganado 2 a 1
2º Porteño 23
3º San Isidro 18
4º Racing  17 relegando a River al 5º puesto con 16 puntos
1912 – Asciende Estudiantes de la Plata y el Campeonato lo gana Quilmes, seguido por San Isidro 2º y Racing 3º , es desafiliado Alumni.
1913 – Comienza la seguidilla racinguista, este año Igualan el primer puesto Racing, San isidro y River con 24 puntos en 14 partidos Racing y San isidro con 36 de diferencia de gol y River con 23 Racing mantiene la defensa menos batida con 5 goles.
Juegan el desempate y Racing le gana 2 a 0 a San Isidro y 3 a 0 a River Consagrándose campeón el dia 28 de Noviembre de 1913 (hace 100 años).
Este mismo año el Ascenso lo gana Ferrocarril Oeste pero son promovidos sin ganar en la cancha Boca Juniors Comercio, Estudiantil Porteño, Ferrocarril Sud, Olivos Platense y Riachuelo-
1914 – Racing se consagra Campeón invicto con solo un empate con 23 puntos en 12 partidos con 42 goles a favor y 7 en contra. Segundo es Estudiantes de Buenos Aires.
1915 – Ya con 25 equipos empatan el primer puesto Racing y San Isidro. Ambos invictos, con 46 puntos y en el desempate en cancha de los Amargos ante una multitud para la época y con no pocos socios del
Rojo que vieron a Racing el 6 de Enero de 1916 dar la vuelata olímpica venciendo a San Isidro por 1 a 0 y dejandoles este Regalo de Reyes.
1916 – Racing gana su cuarto campeonato consecutivo con 34 puntos en 21 partidos.
1917 – Quinto titulo consecutivo de Racing con 35 puntos en 20 partidos.
1918 -  Sexto título de Racing en forma consecutiva esta vez invicto con 36 puntos en 19 partidos a 11 del segundo River.
1919 – A pesar de la Excición Racing vuelve a ganar el campeonato en forma invicta sin empates ganado los 13 partidos jugados. 26 puntos 43 goles a favor y 13 en contra.
y asi se conforma la historia del mas Grande de los grandes, del primer equipo Argentino en concretar azaña tras azaña.
Después de esta fecha. vendrían muchas más, gloriosas e irrepetibles por ser el primero en lograrlo.
El tricampeonato logrado en 1949-50-51 no fue la primera vez que se lograba,  ya sabíamos de ello porque tricampeonato significa ganar tres torneos consecutivos y nosotros lo logramos en 1913-14-15 en 1914-15-16, en 1915-16-17, en 1916-17-18, en 1917-18-19 o sea que cuando en 1951 ganamos el tricampeonato ya era el número seis, y los demás no tenían ninguno. Por eso y muchas cosas mas somos el mas grande y el primero en todo.
Ahora a unos dias de cumplirse 100 años debemos recordar, a estos idolos que terminaron con el fútbol foráneo y empezaron a hacer disfrutar el fútbol criollo.
Y recordar lo que decía Dante Panzeri director de la Revista El Grafico:
 "Los clubes que no recuerdan su historia estan destinados a desaparecer"

Por Juan Antonio Fornasier







TANTO TIEMPO PIDIENDO MOSTAZA Y NOS DABAN MAYONESA

Antes de comenzar esta nota fijo mi postura que siempre fue en una sola línea.
Nunca estuve de acuerdo con insultar a los jugadores porque sabía, por experiencia, que el problema no estaba allí.
Banque al Cholo a muerte y los sabios lo despidieron, creí en el Coco pero no me di cuenta que estaba terminado para el futbol y lo de él fue puro corazón.
Estuve en contra de Zubeldía desde el primer momento, cada vez que podía ponía una foto de Mostaza en sus mil poses del 2001, pegué la cabeza contra la pared cuando trajeron al pelado.
Estuve permanentemente contra Molina, lo supe traidor desde el momento que traicionó a Podestá y desarmó el proyecto de los Colombianos y el Cholo para perpetuarse en el poder con un desconocido como Cogorno.
Quien haya leido mis notas anteriores sabe que estuve muy ácido en epocas de Zubeldía, al principio recibí insultos que con el correr de los partidos se fueron acallando, hasta a último momento tener a los mismos lectores conformes con las críticas
Porque vaya si nos hicieron penar, semana tras semana, jugando tan mal, bancándonos las cargadas al principio y la lástima al final.
Por que los dirigentes responsables de esto no saben el daño que nos hicieron, ir a trabajar cada lunes con el consabido -Otra vez perdieron? o sino -Che que pasa con Racing? o tambien -Pobre Racing? oprobios difíciles de soportar para el hincha bien nacido. Hasta los vecinos se animaron y eso que son de la B.
Lo pedimos, lo pedimos cuando el año pasado estábamos a tres del final y Zubeldía con un pie afuera, después, ganamos los tres últimnos y los genios dijeron que siga.
Y nosotros protestamos, muchos se colgaron de los tres triunfos, una lástima, pero otros no quisimos saber nada y aparecieron en las redes fotos de Mostaza, y ellos otra vez, nos dieron la espalda, nos dieron mayonesa.
Y se convencieron que Zubeldía estaba acabado, comiendose las uñas en el banco en vez de estar en la raya de cal instruyendo a los jugadores.
Y así cuando se fué pedimos Mostaza de nuevo con grandes carteles y fotos de 2001 que no miraron y no convencieron.
Los tres mosqueteros, Molina, Cogorno y Ayala, hicieron la suya y contrataron al pelado, que fue dominado por los jugadores y así se perdió un tiempo enorme y unos puntos de oro.
Por suerte los 3 mosqueteros no aguantaron la presión y se fueron, y ya no había otra solución, ordenar la CD, sentir que alguien dirige y nombrar a Mostaza.
Lamentablemente, desde el principio no se tuvo claro que Racing no puede tener un técnico barato, sin experiencia y sin títulos en sus espaldas, eso es definitivamente así.
No eran los jugadores, no había que insultarlos, hay otros componentes que no son futbolísticos que los inexpertos, los improvisados, y los tercos no entienden.
La mentalidad, la moral, el sentido de pertenencia, la explicación clara de lo que es Racing, de su historia y pergaminos, y que cantidad de gente representa en todo el país, esa gente que cambia su humor semanal con el triunfo de Racing, esa gente que quiere ganar o perder pero jugando bien, poniendo presión, dejando el alma en la cancha, corriendolas todas, terminando acalambrados por dar todo por Racing y sus ideales, esos mismos ideales que son los que profesamos cientos de miles de hinchas a lo largo y a lo ancho del país y del exterior, para quienes el futbol no es un juego sino una Pasión, que incluso lo tenemos escrito en la camiseta y que nadie debe desentenderse de la misma.
Y llego el momento, con solo tres días de entrenamiento y prédica, enfrentamos al poderoso equipo de Velez, se notó una pequeña levantada aunque se perdió por uno a cero sin merecerlo.
Y ahora si, se venían dos pruebas de fuego, afuera, sin público, y con equipos duros que se hacen fuertes de local.
Y el Racing de Mostaza mnostro otra cara, mostro la cara de efectivo atras, y punzante adelante, un equipo que se para de tal manera que no podes darle una ventaja porque te come, y asi nos gusta verlo, aunque a veces no disponga del control de la pelota mas que el contrario pero cuando la recibe ellos tiemblan, porque adelante hay calidad y sorpresa y porque sabemos que en la cantera todavía hay tapados que con la mano de Mostaza irán reemplazando a los que se aflojen, que saldrá quien tiene que salir, y que habrá que ponerse bien para volver a la titularidad y pisar el cesped con la camisata de Racing que es la gran vidriera, donde muchos forjan su futuro.
Es así, el ojo del amo engorda el ganado, y Mostaza esta allí con ganas, en la raya, con los cuernitos, con los cambios apropiados con el polaco al lado que le ayuda a desentrañar los misterios de las jugadas estratégicas de ajedrez que hay que hacer en todo partido si se quiere ganar.
Por eso les digo a los hinchas, estemos atentos a lo que pasa en el club, participemos lo mas posible, no nos dejemos vender espejitos de colores y cuando los hinchas pedimos Mostaza, por favor, no dejemos que nos den Mayonesa. Aupa Racing.

Por Juan Antonio Fornasier


EL HOMBRE DE LA FOTO

Por Juan Antonio Fornasier

Alvarez  miró al hombre de la foto. El hombre de la foto le había enseñado, cuando él era un pibe, qué era La Guardia Imperial.
Lo había llevado, por una inextricable red de colectivos, desde Pompeya a Avellaneda a ver a Racing por primera vez, a principios de los cincuenta.

Eran los viejos buenos tiempos, cuando había tercera, reserva y primera. Esa tarde, en la reserva de Racing jugaron juntos Oreste Corbatta, Antonio Valentín Angelillo y Oscar Coco Rossi, tres pibes que prometían.
Alvarez se recordó a sí mismo asombrado, fascinado por esa multitud rugiente. Volvió a mirar al hombre de la foto. El hombre de la foto le hablaba, siempre en domingo, como si fuera un rito, de las gambetas mágicas de Pedro Ochoa, de la polenta de Marcovecchio, de la jerarquía de Olazar, de las corridas fantásticas de Perinetti, a los que había visto cuando el que era un pibe era él.
El hombre de la foto había sido mozo en el café-bar de Los Angelitos, el mítico restaurante del que Carlos Gardel era habitué, en Rivadavia y Rincón  y donde una vez lo llevó a Ochoita.
El hombre de la foto le hablaba de La Bordadora Vicente Zito y del Chueco García, de Barrera, de José Salomón y Antonio De Mare, de Boyé, Méndez, Bravo, Simes y Sued. Le contaba que había heredado la pasión racinguista de su padre, un gallego anarquista que trabajó en las barracas de Avellaneda.
Le pintaba la asamblea en la que se decidió, por un voto, que la nueva cancha se hiciera en Avellaneda y no en Retiro, en los terrenos que habían sido del Parque Japonés, metro más o menos de donde hoy está el Sheraton.
Mentaba a Luis Carbone, el presidente del club que movió cielo y tierra hasta que consiguió piedra del ferrocarril, la que se pone en las vías, para que el subsuelo de la cancha drenara bien.
Alvarez se acordó cómo festejaron los campeonatos del 58, del 61, del 66. El y el hombre de la foto morían con la inspiración de Corbatta (el Mozart del fútbol, le dijo una vez), eran fanáticos de Pedro Dellacha, de Rogelio Domínguez, de Federico Sacchi, de Perfumo, Cejas, Basile, El Panadero.
Y siguieron al equipo de basquet de Alix que le ganó a los Globetrotters en el Luna, a Aaron Sether cuando jugaba para Racing pelota a paleta, al equipo de hockey que salió campeón en tiempos de Sisco - Menéndez Behety.
Alvarez se acordó del Campeonato del Mundo de 1966, que tuvo que escuchar con una portatil a la que le hacían antena pegando un alambre a un caño porque le tocó la colimba en el 4 de Caballería de Montaña de San Martín de los Andes, en Neuquén.

El hombre de la foto estaba viejo y ya no iba a la cancha, pero le mandaba recortes por carta.
La hinchada seguía atronando con sus cánticos. Otra vez: En el este y el oeste, en el norte y en el sur... Y otra: Una gallina para el puchero, porque mañana tenemos que morfar... Y otra: Racing, mi buen amigo... Alvarez pensó en los aprendices de brujo que habían tratado de explicar el sentimiento de la hinchada de Racing en esos treinta y cinco arios de frustraciones.
Se rió de los boludos que hablaban de acostumbramiento al martirio. ¿Cómo explicar con palabras un sentimiento que se lleva en los huevos, en los ovarios, en el alma, en el corazón?
Claro que la hinchada era protagonista: él mismo se había quedado ronco tragándose la bronca y gritando aunque gane o que pierda no me importa una mierda...
Pensó que ante tanto dirigente ladrón, tanto canalla que en los últimos tiempos llegó al club sólo a robar, la gente se corporizó en Racing. Si el equipo se caía, la hinchada jamás. Amargos son los vecinos. Ese blindaje impenetrable, pensó Alvarez, fue el que salvó a Racing. Se acordó de la tapa de Clarín cuando querían rematar el club, con la foto del pibe llorando y ese título que lo hizo llorar a él: ¿Será verdad que Racing ya no existe?
Alvarez miró al hombre de la foto. El hombre de la foto se había muerto el mismo año que Racing se fue al descenso. Alvarez se dio cuenta de que estaba llorando. El hombre de la foto le había metido a Racing en la
sangre. Eso en la Sangre. El hombre de la foto era su padre.